Los hábitos orales prolongados, como la succión del pulgar, actúan como una "ortodoncia natural negativa", deformando el paladar y la posición de los dientes. La Dra. Diana Montoya explica cómo la ortodoncia interceptiva permite corregir mordidas abiertas y paladares estrechos antes de que el crecimiento óseo termine. Mediante un enfoque sensible y el uso de aparatología funcional en Usaquén, es posible guiar el desarrollo facial saludable de los niños de forma temprana.